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Errores de comunicación más frecuentes en la pareja

Por Bea Roca

La comunicación es el proceso mediante el cual los seres humanos intercambiamos información mediante mensajes verbales y no verbales, constituyendo un elemento fundamental en las relaciones interpersonales.

En este artículo quiero hablar de los errores de comunicación que se dan con más frecuencia en las relaciones de pareja, aunque son extensibles a cualquier proceso comunicativo en cualquier relación interpersonal.

Los errores y problemas de comunicación son en muchas veces el origen de los conflictos de pareja; pueden surgir en cualquier momento y de no resolverlos adecuadamente pueden desencadenar batallas interminables y relaciones tóxicas.




A continuación, te detallo algunos:

- Oír en vez de escuchar. Oír se define como percibir con el oído los sonidos mientras que escuchar significa prestar atención a lo que se oye. Por tanto, la diferencia entre las dos acciones tiene que ver con la voluntariedad y la predisposición. De aquí la importancia de la escucha activa en la pareja.

- Faltas de respeto, sarcasmo e ironía. Nos abrimos más a los demás cuando nos respetan, por lo que el respeto es una habilidad comunicativa básica que debemos tener en cuenta a la hora de comunicar eficazmente.

- Decir lo que unx tiene en la mente sin prestar atención plena a lo que el otro interlocutor dice. De esta manera se muestra desinterés por el otrx.

- El lugar y el momento escogidos son inadecuados. El contexto siempre crea una atmósfera que nos predispone para la aceptación o rechazo más absoluto del mensaje.

- Estados emocionales alterados. La importancia de comunicar tiene mucho que ver con las emociones que se sienten al emitir un mensaje. El contagio emocional existe y si uno de los interlocutores está alterado lo transmitirá al otro.

- Emplear un tono de voz demasiado alto o demasiado bajo. La voz es un instrumento súper potente que podemos utilizar para captar y mantener la atención de nuestro interlocutor o para provocar todo lo contrario.

- Falta de confianza. Hace que no expresemos apropiadamente lo que queremos decir y, en muchos casos lleva a la falta de asertividad y a no poder expresar las opiniones de uno mismo correctamente.

- Falta de empatía. Para empatizar no hay que entender; eso es la simpatía.

- No validar emocionalmente. La validación emocional consiste en aceptar y dar feedback a la otra persona no solamente con palabras, sino también con el lenguaje no verbal.

- Acusaciones, amenazas, exigencias, preguntas de reproche.

- Declaraciones del tipo “deberías”.

- Inconsistencia de los mensajes y empleo de términos vagos, es decir, no especificar. Utilizar demasiados términos de relleno como “ah”, “eh”, “um” hacen que el mensaje pierda fuerza. Si además no especificamos, a nuestro interlocutor no le queda claro el mensaje; por ejemplo: “Estoy mal”. “Pero, ¿qué te pasa?”. “Ay, no lo sé. Pero no estoy bien”.

- Interrupciones.

- Creer saber lo que la otra persona nos va a decir incluso antes de que haya acabado la frase.

- Querer tener la razón a toda costa y no respetar.

- Etiquetas. Es mejor no etiquetar, si no hablar de comportamientos. “Eres poco cariñosx”. Lo que para unx es poco cariñosx para el otro puede ser empalagosx. Entonces es mejor analizar los comportamientos, por ejemplo “no me das besos ni abrazos”.

- Generalizaciones. SIEMPRE y NUNCA son mucho tiempo.

- Consejo prematuro y no pedido.

- Uso inapropiado del silencio. El silencio puede ser tan poderoso como la palabra. Pueden tener distintos significados. Pueden querer decir “quien calla, otorga”, servir para evitar el conflicto “mejor me callo, no voy a decir nada para no complicar las cosas”, o simplemente pueden ser un síntoma de desinterés “para qué voy a decir nada, no me interesa el tema”.



 

Además de estos errores frecuentes en la comunicación, quería hablarte de tres aspectos que has de tener en cuenta a la hora de comunicarte y sopesar:

  • Cuál es tu objetivo
  • Qué coste emocional tiene
  • Cómo afecta a la relación interpersonal


Te pongo un ejemplo para que se entienda mejor:

Tienes pareja y un compañerx del trabajo te ha tirado los tejos. No sabes qué hacer, si dejarlo pasar y guardártelo para ti o contárselo a tu pareja.

Valora:

¿Cuál es tu objetivo? Desahogarte, contarlo todo y ser sincerx, pedir consejo u opinión, verbalizar que resultas atractivx…

¿Qué coste emocional tiene? Puede suponeros un conflicto o desencuentro, podéis poneros cachondxs pensando en la situación…

¿Cómo afecta a la relación? Puede aumentar la confianza, puede debilitarla…




Con esto no quiero decir que te prives de contar las cosas o las cantes a los cuatro vientos, si no que seas consciente de que todos somos muy vulnerables a la comunicación y en base a ello tomes la decisión que creas más oportuna y la expreses intentando no caer en los errores de comunicación que antes te he descrito.

Bea Roca

Escuela de Educación Sexual