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Recomendación: Secretary

Por Natalia Hilario De La Cruz

Es el 2015 y el estreno de las “Cincuenta sombras de Grey”, la primera parte de una serie de películas basadas en la serie de novelas eróticas escritas por la autora británica E.L. James, que comenzaron a ser publicadas a partir del 2011 bajo el mismo nombre, se da en cines a través de España. No cabe duda de que, para bien o para mal, ambas la publicación de estas novelas y su puesta en escena causó conmoción en el público general de las audiencias estadounidenses (al igual que los de algunas audiencias latinoamericanas) por el hecho de que propulsaron el tema de las prácticas que se llevan a cabo al interior de las comunidades del BDSM en las conversaciones que estábamos teniendo a nivel de la esfera pública en ese momento sobre las formas en que podíamos explorar nuestras sexualidades.


Aún así, existe un precedente en la historia del cine de los Estados Unidos cuyo impacto sobre la difusión masiva del conocimiento en cuanto a esta temática a menudo pasa desapercibido por personas que no forman parte de las mismas. Para que existiera Christian Grey, Edward Grey le tuvo que dar paso en “Secretary”.




Aviso: El siguiente escrito contiene una descripción de una historia que trata sobre auto-laceración (cortaduras y quemaduras). Con el propósito de evitar que lxs lectorxs interactúen con detonantes de posibles experiencias traumáticas les pedimos que tomen esto en consideración.


Esta película trata sobre la historia de Lee Holloway, nuestra protagonista, a partir del día en que es despachada de una institución psiquiátrica tras un intento fallido de hacerse una cortadura en el brazo sin que su familia se percatara. A raíz de un sinnúmero de situaciones violentas que se daban en su hogar, al vivir con un padre alcohólico que maltrataba a su madre, Holloway aprendió a lidiar con el dolor que el hecho de sentir que no podía hacer nada para cambiar sus circunstancias o las de las personas que amaba le causaba al hacerse laceraciones, quemaduras, etc. con múltiples objetos en diferentes partes del cuerpo como una manera de auto-infligirse dolor físico que practicaba para sentir alivio.


Al volver, Lee decide conseguir un trabajo como secretaria para ayudar a su madre con los quehaceres del hogar ya que su padre desaparece momentáneamente. Una noche en que se topa con su madre en la cocina encerrando los cuchillos bajo llave como una medida preventiva, Lee decide deshacerse de un kit escondido que contenía instrumentos para hacerse las cortaduras cuando encuentra un trozo de periódico en la basura que anunciaba la disponibilidad de un puesto para una secretaria en la oficina de un abogado.


Tan pronto Lee conoce a E. Edward Grey, el abogado a quien le pertenece la oficina, se nos hace evidente que entablan una conversación en la que se permiten comprenderse mutuamente desde sus respectivas intensidades para demostrarse que estas no les causan temor alguno lo cual lleva a Lee a tener varias experiencias liberadoras bajo la tutela de Grey.


 


Al principio de la película Lee exhibe las características de alguien que podría ser considerada como una “Little” en la comunidad DDLG, siglas que en inglés se refieren a “Daddy Dom/Little Girl”. Lo que esto significa es que se trata de una interacción sexual en donde una figura dominante juega el rol de “Papi” mientras que una figura sumisa juega el rol de una persona infantilizada:


“Lo que más nos puede llamar la atención a priori posiblemente sea su apariencia, ya que son relaciones en las que habitualmente la persona que hace el papel de “Little girl” viste y actúa como si fuera realmente una niña pequeña, al igual que el “Daddy” (o la “Mommy”)  se comporta y actúa como si fuese su “padre” o cuidador principal, pudiendo incluir, según la relación y las normas que hayan establecido previamente, el castigo (físico o no), al igual que la responsabilidad sobre sus cuidados básicos, tal y como lo haría un padre. No obstante, siempre suele ser preferible utilizar técnicas basadas en el refuerzo positivo, que en el castigo, fomentando así la unión entre ambos.” 


Lo podemos ver en el diseño de su vestuario porque al principio Lee aparentaba llevar el uniforme de una chica de colegio católico con sus blusas agrandadas que le cubrían los brazos y con sus faldas y medias largas que eran complementadas con zapatos cerrados que parecían casi escolares. Evidentemente el propósito de esto era esconder sus cicatrices pero no parece una coincidencia que cumpliera con las características de una Little al emparejarlo con su tono de voz casi infantil y la torpeza con la que movía su cuerpo.


Otro aspecto que hace este rasgo de su personalidad más deliberado es el diseño de su cuarto el cual tiene paredes de color lila y rosado, está lleno de peluches para una niña pequeña y ella se comporta como tal cuando está en él. A medida en que la historia va progresando Edward Grey de una manera u otra se convierte en una figura parental para Lee al establecer límites de lo que debe y no debe hacer.




Es indiscutible que, ya sea mediante bromas sobre cómo la serie de “Cincuenta sombras de Grey” estaba diseñada para los gustos de cuarentonas desoladas que ya no sabían lo que era el sexo porque no lo habían tenido en años o por diálogos críticos sobre el daño que esta representación de una relación fundamentalmente abusiva, debido a las tendencias obsesivas y controladoras que Christian Grey demostraba en el trato de su pareja, Anastasia Steele, como una dinámica normalizada con el pretexto de que estos son rasgos característicos de personas que practican el BDSM le causaba a la comunidad en sí, estas conversaciones resaltaron el miedo que le tenemos a las prácticas sexuales que caen fuera de lo que se considera como “normal”. 




Debo destacar que existen similitudes entre las tendencias obsesivas y controladoras que demuestran ambos de los personajes Grey lo cual es un aspecto de su forma de ser que nos debemos cuestionar para evitar patologizar a las personas que practican el BDSM. De igual manera toca hacer este cuestionamiento para prevenir que normalicemos el maltrato cuando se trata de nuestras interacciones con este estilo de vida al igual que en el caso de nuestras relaciones afectivas. Sin embargo, considero que el director Steven Shainberg consiguió humanizar el vínculo que estas dos personas forjaron mediante el placer que descubren al compartir en el dolor al suscitar una intimidad entre ellxs que las cincuenta sombras nunca pudo recrear.


Una escena en la que la ex-esposa de Grey entra a su oficina y Lee está atendiendo una llamada mientras ella le exige que le comunique a Grey que ha llegado y luego llama a Lee “Sumisa” seriamente es utilizada como un recurso para comunicarnos el papel que Lee va a desempeñar durante el resto de la película y desde el cual va a encontrar su propio sentido de agencia. Esto se debe a que al equiparar este rol con debilidad, como lo hace la ex-esposa de Grey, las personas le tienden a restar la complejidad y el poder que este puede conllevar dependiendo de la intención con la que se interprete.


El someterse a una persona que nos domine, aunque sea mediante el acto de infligir dolor, también tiene el potencial de convertirse en una forma de cuidado porque en los momentos en que dejamos ir el control voluntariamente nos podemos volver a sentir libres. Además, existen personas dominantes que implementan otros métodos de cuidado más explícitos en sus interacciones con sus sumisxs porque velan por su bienestar y desean que salgan adelante al superarse por sí mismxs. 






Referencias:


  1. https://www.angelaaznarez.com/relaciones-ddlg/

Natalia Hilario De La Cruz

Escuela de Educación Sexual Explícita