Blog

Volver

Recomendación: Ramy

Por Natalia Hilario De La Cruz


“Ramy” es una comedia que gira en torno a la experiencia de un joven musulmán de ascendencia egipcia (cuyo nombre también es Ramy) y sus intentos fallidos de encontrarse a sí mismo al tratar de estrablecer un balance entre sus prácticas religiosas/creencias espirituales, su identidad étnico-cultural y su vida amorosa-sexual durante sus 20 en el contexto pseudosecular de New Jersey. En ella el creador y protagonista de la serie, Ramy Youssef, nos demuestra las complejidades por las cuales cada uno de los miembros de su familia debe hacer maniobras para salirse con la suya con el fin de construir las vidas que verdaderamente desean vivir. 

Nos demuestra lo caótico que este proceso puede llegar a ser al enfrentarse a las trampas inescapables tendidas por las circunstancias que surgen del encuentro entre ambas las tradiciones de su cultura egipcia y la insensatez del “melting pot” multicultural estadounidense. “Melting pot” (u olla caliente en español) es un término que se utilizaba con frecuencia en este país previamente al ataque terrorista del 11 de septiembre del 2001 para describir la unión idílica de múltiples trasfondos culturales que servía como incentivo a la llegada de inmigrantes con el propósito de beneficiar la prosperidad económica de esta nación. El elenco logra hacer esto con un sentido del humor que resulta ser tan impecable como lo es morboso y que solo puedo describir con una frase que muchxs de nosotrxs conocemos: “Hay que reír para no llorar”

En “Ramy” descubrimos un ejemplo de cómo estas implicaciones físicas, históricas y socio-culturales afectan las maneras en que nos desenvolvemos sexualmente. Tal es el caso del trato que recibe este personaje en la familia con relación a su hermana, Dena Hassan. Dena llama la atención de sus padres constantemente por la sobreprotección y el descuido dirigido hacia ella de manera simultánea mediante las exigencias que le imponen de que obtenga un nivel de educación universitaria alto, tenga hora de llegada al salir con sus amigas a pesar de que es una mujer adulta y se mantenga virgen hasta el matrimonio mientras que a Ramy se le permite no estudiar, salir sin tener hora de llegada y no se le cuestiona su comportamiento sexual sin experimentar consecuencia alguna. Inclusive al tomar la decisión de explorar su sexualidad Dena no logra escapar de los confines de su identidad étnica-racial ya que se topa con el hecho de que los estereotipos que permean las realidades de las mujeres egipcias y musulmanas en el imaginario social de los Estados Unidos se cuelan hasta en sus camas.



Por otro lado, el mejor amigo de Ramy se llama Stevie, un chico con distrofia muscular. Los chicos blancos con los que Ramy tenía una amistad antes de que ocurriera este acontecimiento lo abandonaron ante la posibilidad de que fuera un terrorista y, al Stevie ser el único niño con distrofia muscular en su año escolar y lidiar con el mismo grado de exclusión, se hicieron amigos para toda la vida. Stevie es sarcástico y recalcitrante con las personas que no tienen diversidad funcional porque usualmente él debe tener un mayor cuidado consigo mismo para asegurarse de que sus necesidades y deseos sean atendidos. 

Cuando la serie pone este comportamiento en perspectiva al hacer una comparación con el cuidado que le demuestran a Stevie las personas a su alrededor es evidente de que son incapaces de comprender por qué este nivel de atención es necesario a pesar de que él debe depender de ellas para movilizarse en su día a día. Debe recordarles esto una y otra vez lo cual le causa una frustración constante. Nunca titubea al comunicárselo a Ramy porque le parece inaudito que sea tan descuidado y despistado en torno a estas mismas necesidades, no solo cuando se trata de él sino de las personas que forman parte de la comunidad de la cual ha sido miembro durante toda su vida. 


En el séptimo episodio de la segunda temporada, Stevie y otros amigos le proponen a Ramy ir a Las Vegas para hacerle una despedida de soltero antes de que se case. Stevie convenció a Ramy de hacer este viaje porque nunca había ido a un "strip club" y sabía que una vez Ramy se casara no lo volvería a ver con tanta frecuencia como antes. A pesar de la resistencia que demostró Ramy al final visitaron el club y recibieron bailes personalizados lo cual resultó en que Ramy se enfadara y obligara a sus amigos a irse con él porque su fe les prohibía estar en ese espacio. Stevie estaba en medio de recibir un baile en un cuarto privado cuando Ramy lo interrumpió abruptamente y lo sacó sin su consentimiento. Debo destacar que Stevie es el único chico blanco del grupo que no practica el Islam así que Ramy no tenía ninguna justificación religiosa para hacerle esto. 

Una vez llegan al cuarto de hotel que estaban compartiendo Stevie le explica a Ramy que por el hecho de que estaba excitado pero no podía masturbarse con sus propias manos debía encontrar la manera de correrse porque estaba experimentando un dolor inmenso en ese momento. También le explicó que usualmente le pedía a la enfermera que le asistía que lo hiciera por él pero que no lo había hecho recientemente porque la reemplazaron con un hombre y que por eso escogió ir a ese club. Stevie sabía que tendría más opciones para hacerlo debido a los servicios que podían proveer estas trabajadoras sexuales. 

Stevie le indicó a Ramy que debía contactar a alguna de las bailarinas del club a ver si podían llegar al hotel a lo cual Ramy se opuso porque no quería interactuar con “la energía de ese tipo de persona” y le propuso abrir Tinder para conocer a una chica que lo pudiera hacer de una manera más “genuina” a lo cual Stevie obviamente le respondió que no iba abrirse una cuenta de Tinder para utilizar a una mujer porque eso era lo que hacían los chicos “normales” como Ramy. Ante la desesperación Ramy le propone a Stevie hacerlo y Stevie le pregunta si él realmente cree que masturbar a su amigo es menos haram (o pecaminoso) que requerir los servicios de una trabajadora sexual e insinúa que solo lo está proponiendo por la culpa que estaba experimentando en esos momentos por no actuar como un buen musulmán: “No vas a usar mi semen para limpiarte de tus pecados.”


No voy a hablar sobre cómo termina este episodio porque no quiero arruinar el resto de la serie para ustedes. No pude evitar procrastinar todo el fin de semana mientras me devoré las dos temporadas que tiene este show por el alivio que me trajo el toparme con esta sorpresa: una narrativa sobre un millennial no-blanco que pertenece a la primera generación de hijxs nacidxs en los Estados Unidos a padres inmigrantes que, mediante sus propias experiencias influenciadas tanto por un sentido de responsabilidad hacia su familia y su cultura como por sus deseos de disfrutar de placer y libertad sexual como un individuo criado en un entorno neoliberal e hipersexualizado, causando estragos en donde quiera que esté a pesar de sus buenas intenciones. 

Natalia Hilario De La Cruz

Escuela de Educación Sexual