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PLACER Y BIENESTAR SEXUAL

Por Sara Guerrero

¿Qué pasa con el placer? ¿Cómo se relaciona la persona con el placer? Son preguntas claves que vamos a tratar. 

Dar a entender la importancia del placer, identificar y trabajar los obstáculos y atascos, abrir las puertas al placer y potenciarlo es la tarea clave y a lo que está orientado el artículo.




Nuestro trabajo clave es llevar a las personas al placer, que, por estereotipos, ideales, exigencias, presiones, etc… se ve afectado y esto provoca la imposibilidad de este.


El “cambio de chip” en las relaciones sexuales me parece un ejercicio mental muy productivo. De esta manera, podemos parar, pensar, ser nosotros mismos, conocernos , y abrirle la puerta al placer. Hay que tener en cuenta que hay dos tipos de estado, el de hipoexcitación (que es la ausencia de sensaciones, emociones e incapacidad para pensar) y el de  hiperexcitación (estado de alerta máxima, tensión, desestabilización, etc…) 


Lo ideal es no estar en ninguno de estos estados, ya que los extremos nunca fueron buenos, mantenerse en el medio, en el llamado: margen de activación óptima (ventana de tolerancia). Para llegar a este margen debemos darle real importancia a nuestra salud física y mental e intentar superar los obstáculos que nos impiden llegar al placer.


Estos obstáculos pueden ser la separación de cuerpo-mente, los aspectos culturales y sociales, aspectos familiares y educativos, el carácter de la persona y la neurosis, los traumas, el miedo. Para potenciar el placer debemos tener implicación con nosotros mismos, compromiso con la vida y con nuestro cuerpo.


Es muy importante el autoconocimiento, saber de mis gustos, lo que me hace bien y lo que no, escucharnos a nosotros mismos. La masturbación como auto conocimiento de mi placer, el contacto con nuestro cuerpo y satisfacer nuestras necesidades nos hará estar más receptivos en el mundo. La manera de vivir influye en nuestra experiencia del placer y en el bienestar sexual. Como experiencia propia, puedo hablar del miedo o “vergüenza” que sentía sobre la masturbación.


Era algo que tenía claro que no iba a hacer porque desde pequeña he vivido en un entorno social donde realmente estaba mal visto o simplemente porque me llegaron a meter en la cabeza que las mujeres no hacían eso. A lo largo de mi vida, he tenido relaciones en las cuales realmente no he llegado a experimentar el placer por no pensar en mi misma, por pensar más en el placer de la otra persona que en el mío. Pero gracias a mis estudios y mi carrera, di el paso de auto conocerme, de tener contacto conmigo misma y de experimentar. Me di cuenta de que había perdido mucho tiempo, que estaba muy engañada. 


Sinceramente pienso que la culpa la tiene la sociedad en sí, que nos inculcan desde pequeños que está mal hacerlo, o te empujan a que te avergüences de ello, cuando es algo natural y necesario para encontrar tu placer. He de decir que desde que descubrí mi placer, he disfrutado mucho más con mis parejas, me he abierto a mi y de esta forma me siento libre y querida. 


Me he dado cuenta de lo importante que es transmitir estos conocimientos a las personas para animarlas a encontrar su placer. La educación tiene mucho que ver en esto, si se hicieran módulos o cursos obligatorios de sexología en la adolescencia donde enseñen a los adolescentes estos conocimientos, estoy segura de que muchos cambiarían el chip mucho antes, y tendrían una vida sexual mas sana y placentera.


Dentro de la sexología, siempre se trata el tema de la educación sexual mayoritariamente con respecto a la protección y ETS, pero pienso que tratar el tema del placer y la satisfacción sexual es realmente importante y necesario desde temprana edad.


Quererse a uno mismo me parece algo vital y muchas personas no lo hacen por los estereotipos y falsas creencias que tienen. 


Destapar estos mitos y hacerles ver el mundo tan maravilloso que tienen por descubrir me parece una tarea bastante productiva para crear una sociedad más sana, feliz y placentera.


Sara Guerrero

Escuela Educación Sexual