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EXPERIENCIA PIEL PERSONA TRANSEXUAL

Por Sara Guerrero

EXPERIENCIA PIEL DE UNA PERSONA TRANSEXUAL

 

En este artículo, voy a describir una experiencia de una práctica que tuve que hacer en mi Máster. La actividad consistía en ponerse en la piel de una persona transexual, cambiar de vestimenta, perfume, apariencia física y describir cómo te sientes y cómo te tratan.

 

Esta experiencia la he vivido muy intensamente. Trabajo en un bar que pertenece a mi familia, por lo que le pregunté a mi padre si podía ir un día a trabajar con apariencia de hombre, vestida de hombre, con perfume de hombre y hasta dirigirme a los clientes con expresiones más masculinas.

 

No me puso problema, además, era la ocasión perfecta, ya que la mayoría de los clientes no me conocen y no saben que soy mujer, por lo que iba a sentir en mis carnes como me tratarían si fuera un hombre.

 

Ahora que me toca describir mis sentimientos acerca de la experiencia, tengo que decir que ha sido muy desagradable y difícil. Cuando venía a visitarme alguien conocido y sabía quién era, o se reían o me preguntaban asustados que por qué estaba así. Me llegaron a preguntar clientes no muy cercanos que, por qué lo hacía, si ellos sabían que yo era una mujer, pero, cuando no lo sabían y me trataban como un hombre, no me sentía yo, era como si me hubiesen arrebatado mi identidad, mi cuerpo y mi vida. Las formas de dirigirse a mi eran mucho menos “cariñosas” por decirlo de alguna manera, sobre todo por parte de otros hombres. Por el tema del físico, tengo que decir que yo estoy acostumbrada a vestir ropa con la cual me encuentro muy cómoda y atractiva, por lo que el no estar vestida como siempre, hizo que también me cohibiera un poco a la hora de relacionarme con la gente. Evitaba que me mirasen cuando siempre me ha gustado “gustar” y atraer a los clientes con mi actitud. Estaba acostumbrada a miradas deseosas de otros hombres que me incomodaban, y eso desapareció por ese momento, no tuve ningún comentario acerca de mi físico y, con respecto a las mujeres, pienso que como yo no me encontraba a gusto conmigo misma, eso lo transmitía y mi inseguridad dañaba mi actitud, por lo que no estaba tampoco receptiva con la gente.

 

Había clientes que no sabían cómo reaccionar ya que no era su primera vez en el bar y sabían quién era, notaba en sus miradas el rechazo e incluso podía leer sus mentes por sus expresiones faciales, notaba miradas de “asco” de muchos clientes que siempre me han tratado bien e incluso me llegaron a decir que por qué me "disfrazaba”.

 

Es horrible que se tomen a cachondeo tu apariencia física, como si tuviera que vestir como ellos creen que es aceptado o “normal". He sentido lo que es no estar a gusto conmigo misma, que me traten como algo que no soy, cuando por dentro me sentía totalmente diferente a como la sociedad me veía o me miraba.

 

Es muy frustrante tener que vivir así, lo mío ha sido solo un momento, pero, ¿y las personas que tienen que vivir así? Constantemente encarceladas en un cuerpo que no les pertenece, que no se sienten bien. ¿Y si yo fuera un hombre, pero me encontrase bien con los labios rojos y unos tacones? ¿Por qué la sociedad está tan cuadriculada y cerrada? Utilizan parámetros y normas sociales que hay que romper, porque esto no es ninguna tontería, esto está acabando con muchas vidas, psicológicamente y hasta llegar al suicidio.

 

Es muy duro vivir en una cárcel mental por culpa de la sociedad. Sin embargo, si le preguntas hoy en día a cualquier persona qué piensa sobre la transexualidad, un gran número de ellos te dice que lo acepta y respeta, pero, realmente cuando se ven en una situación real con una persona transexual, sus gestos, actitudes y comportamientos son diferentes (no en todos). Me refiero, que como está muy feo que te tachen de “homófobo” la mayoría dice apoyar este colectivo, pero a la hora de la vedad se ve que no, que es toda una fachada por quedar bien.

 

Es una pena que esto sea así. "El término “transfobia” hace referencia al odio o aversión profunda hacia las personas que, de diversa manera, ejercen una identidad de género diferente a la asignada socialmente, es decir, odio o aversión a las personas “trans”.

 

La transfobia abarca el odio, el rechazo, la violencia, la discriminación en cualquiera de sus formas, el aislamiento, la incomprensión y todo el abanico de conductas negativas a las que se tienen que enfrentan las personas trans por parte de su entorno.” (Aesthesis, 2020)

 

El rechazo de un entorno que en general desconoce y comprende poco las realidades trans, genera que estas personas tengan menor apoyo social frente a los numerosos episodios de transfobia violenta y manifiesta. En vez de generar una red de apoyo, la sociedad, las instituciones y su entorno cercano a menudo les dan la espalda. Esto provoca que las personas trans se sientan aisladas, incomprendidas, con mayores sentimientos de soledad y miedo.

 

En mi opinión, pienso que, para luchar contra esto, deberíamos de trabajarlo desde la infancia, para que lo normalicen se traten con igualdad. Dar apoyo desde la infancia puede ayudar bastante, ahí está el futuro y el cambio. Enseñarles a los niños que los cuerpos no tienen géneros establecidos, que cada uno puede ser lo que quiera ser, y que hay que aceptar a los demás por encima de las ideologías y parámetros sociales que incitan a la desigualdad.

 

Te animo a que vivas esta experiencia, que te pongas en la piel de una persona transexual, y seas consciente de lo injusta que es la vida con estas personas. Si concienciamos al mundo de esta forma, puede que sea un empujoncito para el cambio.

 

SARA GUERRERO

Sara Guerrero

Escuela Educación Sexual