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PASIÓN NO ES POSESIÓN

Por Sara Guerrero




PASIÓN NO ES POSESIÓN

“Para eso no hay justificación.

Que la trates como objeto y luego le hables de amor. 

No hay excusa, no confundas amor con posesión. 

No son errores, hay cosas que no tienen perdón 

Si te quiere de verdad la prohibición es imposible, 

tu única decisión es la única que sirve.

No te olvides, tú también existes.

Brillas con tu esencia, eres una mujer libre.”


Este rap quiere sensibilizar a la población adolescente sobre la importancia de mantener relaciones de respeto y libertad. Identifica algunas formas de violencia comúnmente toleradas en las relaciones de pareja, “No confundas amor con posesión".

Aunque creamos que tener y poseer tengan algo que ver, en cuanto a relaciones hay un gran abismo entre estos términos.

Tener a alguien no implica, en absoluto, posesión alguna y esto es algo que hay que tener muy en cuenta a la hora de definir una relación como sana o tóxica.

Muchos hombres combinan el cariño con el maltrato para destrozar su autoestima y provocar su dependencia, por lo tanto, utilizan el binomio amor-posesión para enamorarlas y así poder domarlas.

Vivimos en una sociedad donde nos han enseñado que amar es poseer a la otra persona, nos obligan a firmar un contrato lleno de límites, “Tú eres mío y yo soy tuya” es una frase que hoy en día se escucha. Todos alguna vez hemos caído en esta equivocada creencia, sin embargo, la palabra posesión dentro de una relación puede llevarte a vivir de las peores experiencias de toda tu vida.

La posesión no solo surge por cómo nos han enseñado a ver las relaciones de amor, sino también por las circunstancias que nos han tocado vivir a la largo de nuestra vida, como situaciones negativas de apego que hagan que necesites poseer a la otra persona, como, por ejemplo, ser una persona muy insegura que teme perderlo todo hace que te aferres a tu pareja y la poseas con el fin de que esto no suceda, o estar muy unido a tu familia y trasladar este vínculo a todas tus relaciones amorosas.

Pero, realmente, dejar tu felicidad a manos de otra persona te convierte en alguien inseguro que no quiere tener dicha responsabilidad. La posesión lleva al control, revisar el móvil del otro, decirle con quién puede hablar, etc....Todo esto desencadena peleas en la pareja que acaban llegando a la agresión física si no separa.

La violencia se ha trasladado a las relaciones de pareja más jóvenes. “Ser fuerte como papá o sensible como mamá” son estereotipos de género que se ven en las relaciones de hoyen día. “Los chicos deben proteger a su chica” hace que las chicas desarrollen una sensación de “inferioridad” como respuesta al rol que se espera que desempeñen, que en casos desemboca en violencia de género.

Los primeros síntomas de una pareja con violencia de género son difíciles de percibir, ¿caballero o controlador? Una simple mirada, un gesto o comentario puede hacer que se pase la línea del control y separe lo que conocemos como un caballero de un controlador. El primero, cuida a su pareja siguiendo unas normas establecidas por los dos, mientras que el segundo lo hace con unas normas que solo establece el. Hay un límite que no hay que sobrepasar, hay que respetar la libertad que la otra persona tiene para tener una vida independiente.

Por otro lado, el tema de la prostitución femenina, hay dos formas de entender la prostitución:

1. Es mi decisión individual (trabajadora sexual, “Yo escojo a mis clientes y me autodetermino” “Tengo un jefe o patrón que me protege”, “Yo decido qué y cómo en el sexo”, “Yo disfruto generalmente de lo que hago”, “Yo hago dinero y me supero", "Podría estar trabajando en cualquier otra cosa si quisiera.”)

2. Es un sistema del cual soy víctima (explotada en la prostitución, “sufrí maltrato o fui abusada sexualmente", “no tengo hogar, me rebusco en la prostitución para sobrevivir”) Entonces, a esta situación llegas por voluntad propia, por explotación psicológica/física o por secuestro, entonces pasa a llamarse prostitución forzada, tráfico de personas o negocio ilegal. Estas mujeres son consideradas objetos, y no se les tiene en cuenta sus gustos, preferencias sexuales e incluso pierden el respeto hacia ellas mismas. No es una relación igualitaria, las decisiones las tomas él por haber “pagado ese servicio”, por lo que ella “le pertenece”.

Hay que tener en cuenta que la mayoría de las profesionales del sexo no ejercen su oficio de forma voluntaria.

Las mujeres que escojan este trabajo con libertad llegan a “normalizar” el sexo con personas que no desean, no sufren, simplemente están acostumbradas a complacer los deseos del otro sin pensar en ellas mismas.

El termino de prostitución se suele identificar como sinónimo de prostituta y hace recaer toda la carga de esta institución sobre las mujeres prostituidas, como si ellas fueran las únicas personas implicadas en el entramado de la prostitución.

Sin embargo, esta es una institución relacional y no existe prostituta sin cliente, esto es, la prostituta existe para satisfacer el deseo de los hombres clientes.

Es importante entender que hay diversos perfiles del cliente de prostitución. Las personas que acuden a estos servicios suelen ser personas que padecen problemas de apego o simplemente por la comodidad a la hora de complacer sus necesidades físicas. El segundo no se preocupa por gustarles

o complacerlas, no los juzgan, no se complican. Prefieren eso a conocer igual eso tener compromisos. El fin es el mismo, pero el camino más fácil es este.

Sin embargo, los que llegan a esto por problemas de apego, no ven la prostitución como una oferta de ocio más, sino como un recurso para aliviar un vacío en su vida, e incluso si llegan a encontrar una prostituta que les guste, dejan de visitar al resto, esto le ofrece la experiencia detener pareja, que puede que fuera de esto no se vea capaz de conseguir.

Hoy en día el perfil de cliente está cambiando bastante, cada vez son más jóvenes los que usan este servicio “ha pasado de ser un tabú a ser un bien de consumo para los jóvenes”. En algunas fiestas las usan simplemente para reírse con sus amigos, o las tienen como última opción si no han conseguido una pareja en la noche.

¿Qué sociedad estamos creando? Se prefiere lo fácil, frío y rápido antes que crear compromisos estables y duraderos con un igual. Puede que sí, que sea más fácil y les dé lo que necesitan, pero, antes deberían de preguntarse ¿qué necesito? ¿Me ofrece este servicio lo que busco? ¿sexo? ¿diversión? ¿amor? ¿conexión? ¿atención?





Sara Guerrero

Escuela Educación Sexual