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LA VIOLENCIA SEXUAL ES UNA PANDEMIA MUNDIAL

Por Sara Guerrero

“La violencia sexual es una pandemia mundial”


Es cierto que las agresiones sexuales forman parte de nuestro día a día, que están en cada calle por la que pasea una mujer mientras escucha algún comentario desagradable que muchos entienden como piropo. Están cada vez que a una chica le tocan el culo en una discoteca o en el camino de regreso a su casa.

La violencia sexual es una pandemia mundial, pero no la vemos. O no la queremos ver. Por lo que en este artículo se definen como voluntariamente invisibles.

Se han dado varios casos de agresiones sexuales, pero la forma más habitual de acoso se presenta en forma de miradas lascivas, seguida de tocamientos, abrazos o besos. El problema es que algunas mujeres han llegado a normalizar estas experiencias porque estamos acostumbradas a las insinuaciones constantes por parte de desconocidos y no tan desconocidos.

Y, es que, realmente una agresión sexual no es solo la penetración. Las violaciones en España siguen siendo delitos privados, es decir, siempre necesitan la denuncia de la persona agredida.

Si alguien presencia una agresión en la calle, su denuncia no servirá a menos que denuncie el afectado.

Pero atreverse no es tan fácil. Las víctimas sufren una doble violación o doble agresión al denunciar ya que reviven todo lo ocurrido al contarlo. El proceso judicial es como un doble ataque, y si encima a eso le sumas que muchas veces ponen en duda su testimonio. Si ya es difícil pasar por esa situación imagina tener que demostrar que es cierto y estar expuesta a juegos mentales que te ponen en duda.

Lo difícil es demostrar que no hubo consentimiento por parte de la víctima. Falta sensibilidad en la Justicia, en la sociedad y en todos los ámbitos implicados en el tratamiento de las agresiones sexuales.

La mayoría de las mujeres que sufren agresiones sexuales pasan automáticamente pasan por una serie de preguntas incómodas. Cuestionar este tipo de conductas implica reconocer que nuestra sociedad está haciendo algo mal.

Falta también un plan específico para acabar con la violencia sexual ¿Por qué no hay un plan nacional contra la violencia sexual? ¿Por qué no hay una ley integral que desarrolle los derechos de las víctimas y les ofrezca protección total? Necesitamos un protocolo que seguir cuando nos encontramos en una situación de agresión sexual.

Es muy indignante no tener un camino guiado en estos casos tan agresivos y complicados. No saber “qué hacer” ante una situación así puede desfavorecerla aún más. Dentro de las agresiones sexuales hay varios tipos: a mujeres, a menores, a personas con alguna discapacidad, a homosexuales, transexuales etc.

También, hay que saber diferenciar entre el acoso verbal y el físico, si la agresión es verbal, de tocamientos o con penetración. Los casos de los menores son los más complicados, sobre todo cuando han crecido con estos abusos y los responsables son sus padres y chicas de 17 o 18 años que en sus primeras relaciones no saben identificar que eso que les ha ocurrido es una agresión.

El mejor consejo para estos casos es acercarse "con voluntad de ayudar y escuchar”. La violencia contra las mujeres es un problema arraigado y cuya visibilidad es inferior a la realidad. El mensaje de "No es no" comienza a calar y en esta labor, las redes sociales son aliadas y enemigas al mismo tiempo. Facebook, Twitter, Instagram...internet en general se ha convertido en un altavoz para prevenir y advertir de los riesgos, pero al mismo tiempo se ha convertido en el cómplice perfecto para difundir las agresiones.

Muchas de las víctimas son gravadas y posteriormente publicadas en redes sociales para ridiculizarlas, por lo que internet aparte de buen medio de comunicación para prevenir dichas agresiones también puede actuar como una amenaza.

El mismo respeto y la confianza en el que se les educa día a día lo tienen que reproducir en redes sociales (SEXTORSIÓN). Es cierto que hoy en día hay cada vez hay más información sobre el tema, más charlas en institutos, más terapias, más publicidad en los medios para visibilizar el problema y poder actuar en él.

Hemos digitalizado un poco el problema, las cosas parecen cambiar en lo formal, pero los valores machistas que sustentan el sistema siguen ahí. El Código Penal en España establece entre uno y cuatro años de prisión para los delitos de agresión sexual y entre seis y 12 años para las violaciones, si bien las penas pueden ser mayores cuando se dan determinadas circunstancias; en caso de abuso sexual, el castigo consiste en una pena de prisión de uno a tres años o una multa de 18 a 24 meses.

En mi opinión, deberíamos de endurecer estas medidas y mostrarlas al mundo, concienciar a la población de las consecuencias que trae, educar a los niños mediando asignaturas obligatorias de educación sexual en las que se traten las agresiones y sus consecuencias. El trabajo desde la infancia es la clave para crear sujetos conscientes de lo que estamos viviendo, lo que se puede hacer y lo que no. También, penalizar a las personas que compartan o suban videos de agresiones sexuales, controlar las redes para que no dejen subir ese tipo de contenido, que tengan una supervisión previa.

La creación de un teléfono de contacto directo, como el 016 para la violencia de género, en el cual puedan acudir las víctimas y se las oriente, se les guíe, se les apoye y se les escuche. El problema está en la invisivilización. Medidas y más medidas, que puede que no acaben con el problema, pero seguramente lo reduzcan hasta así llegar a nuestro objetivo.

 

Sara Guerrero

Escuela Educación Sexual