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Recomendación: I May Destroy You

Por Natalia Hilario De La Cruz

Esta serie gira en torno a Arabella Essiuedu, una joven escritora que se encuentra en el proceso de redactar el borrador de su segundo libro para entregarlo al día siguiente al verse obligada a recibir la aprobación de la casa editora que publicó su primer libro, el cual se convirtió en un éxito total entre jóvenes adultxs negrxs. Esa misma noche Arabella decide tomar un descanso para salir a ver a su amigo Simon y despejar su mente ya que no lograba escribir nada. Ambos deciden ir a un bar en donde se encuentran con la amante de su amigo mientras dos hombres que no conocen se les unen y le ofrecen bebidas a todxs.


En un momento dado podemos ver cómo Arabella va perdiendo el control de la movilidad de su cuerpo poco a poco. Acaba tratando de salir del bar tambaleándose, desplomándose sobre otras personas, rompiendo cosas por accidente, casi arrastrándose para abrir la puerta mientras nadie le ayuda. Al día siguiente Arabella aparece ante sus agentes con el borrador terminado aunque se encuentra completamente desorientada. Una vez notamos que casi no puede hablar, que tiene una herida abierta en la frente a pesar de que no recuerda cómo se la hizo y que olvida cómo llegar a su casa esto se vuelve aparente.




Aviso: El siguiente escrito contiene una descripción de una historia que trata sobre violación, abuso sexual y abuso de sustancias. Con el propósito de evitar que lxs lectorxs interactúen con detonantes de posibles experiencias traumáticas les pedimos que tomen esto en consideración.


La historia interpretada en “I May Destroy You” está basada en la experiencia real que la creadora, escritora y actriz protagonista de este show, Michaela Coel, tuvo al reconocer que fue violada mientras radicaba una denuncia ante las autoridades tras darse cuenta en una conversación que tuvo con la amante de Simon, quien sospechaba que esa era la razón por la cual tampoco podía recordar nada al día siguiente, de que fue drogada. A medida en que va transcurriendo, Coel nos demuestra la realidad de cuán errático ha sido su proceso de sanación, y cuán revictimizantes y no lineales estos pueden ser al enfrentarnos a estas y otras formas de abuso y violencia sexual en general, que no solo tuvo que llevar a cabo tanto consigo misma sino con las personas a su alrededor luego de lo que ocurrió esa noche.




Trata temas como:


  • Los efectos de obviar el consentimiento al tener encuentros sexuales como tríos, un ligue de una noche a través de las apps, tomar fotos sin preguntar, etc.

  • La importancia que tienen los grupos de apoyo y el recibir servicios psicológicos de calidad ante una violación o abuso sexual para lxs sobrevivientes.

  • El tabú que aún tiene el sexo durante la menstruación para muchas personas no blancas. 

  • La exploración de la orientación sexual entre hombres negros que no son heterosexuales.

  • Las secuelas psicológicas del stealthing.

  • Las denuncias públicas de figuras reconocidas como agresorxs.

  • Las trabas institucionales para los hombres negros no heterosexuales al radicar querellas y hacerle frente a la violencia sexual que han vivido reflejadas en la ineficiencia del personal que les atiende.

  • La fetichización racial tanto en el ámbito sexual como en otros (laboral, activismo, etc.).


Recuerdo que hay una escena en particular que se ha quedado conmigo desde la primera vez en que vi esta serie. Como quiero abundar sobre ella tengo que hacer la salvedad de que voy a hablar de un spoiler en estos momentos. Al Terry, la mejor amiga de Arabella, enfadarse con ella por invitar a una ex-compañera del colegio a su fiesta de cumpleaños, dice lo siguiente: “Alguien debe decirle (a la ex-compañera de clase) que las mujeres negras no consumen coca y que, además de Arabella, a nosotras no nos violan”.


El hecho de que le presenten a la audiencia una mujer negra que pudiese decir estas palabras y creer genuinamente, aunque fuese por un instante, el discurso que hay detrás de ellas, que las ha sustentado a través de la historia dentro y fuera de nuestras comunidades no fue un desliz; fue un acto deliberado para instigarnos a reflexionar sobre todo a las personas negras que entremos en contacto con este show, a las mujeres negras más que nada, sobre cómo podemos llegar a ser cómplices de la cultura de la violación al perpetuar la violencia misógina dirigida a este grupo de mujeres específicamente.




Durante los primeros seis episodios casi todxs lxs personajes hacen referencia a cuán fuera de control se encuentra Arabella: Porque consume drogas en exceso para divertirse, porque no tiene todo resuelto en cuanto a su segundo libro o al resto de su carrera en general, porque su vida amorosa y sexual es un desastre; en fin, porque no se cohíbe ante la posibilidad de fallar o cometer errores a pesar de que, como mujeres negras, se nos exige que tengamos el control absoluto de nuestras experiencias, reacciones e imágenes, o sea que prácticamente alcancemos y mantengamos la perfección, en todo momento. 


Como no se nos concede el privilegio de exhibir ninguno de estos comportamientos al habitar la intersección entre las categorías de negras, pobres y mujeres (o, en el caso de Kwame, un hombre homosexual acompañado por todas las anteriores), desde la cual Arabella misma se nombra, la respuesta de Terry hace sentido. Parte de la violencia implicada en el punto de encuentro entre la cultura de la violación y la violencia anti-negra es que nos creamos las narrativas que nos culpabilizan por existir como nos da la gana de hacerlo. Porque hagamos con nuestras vidas lo que queremos. Por no ser blancxs, por no ser ricxs, por no ser hombres y atrevernos a ser imperfectxs en el intento:


“Sí, Bob cree que estás loca. Se cree el hombre más inteligente, el que lo sabe todo porque ha observado los detalles. Tenemos que comenzar a observar a Bob. Tenemos que decirle que nosotras también podemos ver los detalles. Te vemos, Bob. Y si te podemos ver significa que estamos a tu lado, siguiendo tus pasos, justo detrás de ti. Y, en ese lugar donde las reglas, la claridad, la ley y la separación dejan de existir, te mostraremos exactamente lo que queremos decir al usar la palabra violencia.”


Natalia Hilario De La Cruz

Escuela de Educación Sexual Explícita